¿Qué es una Fosa Séptica?

Una fosa séptica es un artilugio para el tratamiento primario de las aguas residuales domésticas. En ella se realiza la separación y transformación físico-química de la materia orgánica contenida en esas aguas. Se trata de una forma sencilla y barata de tratar las aguas residuales y está indicada (preferentemente o en algunos casos exclusivamente) para zonas rurales o residencias situadas en parajes aislados. Sin embargo, el tratamiento no es tan completo como en una estación depuradora de aguas residuales.

Las fosas pequeñas pueden tener una sola cámara pero, en general, es preferible que tengan dos. Los sólidos contenidos en las aguas vertidas irán al fondo (cienos) y en la superficie flotarán grasas y espumas.

Hasta un 50 por ciento de los sólidos que se acumulan en el tanque se descomponen; el resto se acumula como lodo en el fondo y debe ser retirada cada cierto tiempo (cada uno o dos años) y transportada a un lugar donde pueda ser tratada totalmente.

Y… ¿para qué sirven?

El uso de fosas sépticas están diseñadas para contener los desechos de una vivienda antes de ir al drenaje. Sólo se permite su uso en localidades rurales o urbano marginales que no cuenten con la red de alcantarillado o que éstas se encuentren alejadas de la localidad, resultando muy costosa su conexión.

Las aguas residuales que no vayan a un sistema de cloacas, con alcantarillado y posterior tratamiento municipal, deben ser tratadas en una fosa para que con el menor flujo del agua, la parte sólida se pueda depositar liberando la parte líquida. Una vez hecho eso, determinadas bacterias anaerobias (especie de gusanitos) actúan sobre la materia orgánica de las aguas residuales descomponiéndose en sus componentes inorgánicos (materia inerte), y convirtiendo parte de los sólidos en materia soluble en el agua.

Fosa Séptica

Esta descomposición es importante, pues reduce la cantidad de materia orgánica, y en cerca del 40% la demanda biológica de oxígeno que se precisa para este menester, y así el agua puede devolverse a la naturaleza con menor perjuicio para ella.

El diseño de una Fosa Séptica depende del número de usuarios, la cantidad de agua usada por individuo, la temperatura promedio anual, la frecuencia de bombeo y las características de las aguas residuales. El tiempo de retención debe ser de 48 horas para alcanzar un tratamiento moderado.

Tipos de Fosas Sépicas

Las fosas sépticas pueden ser de muchos materiales, tradicionalmente eran simples pozos excavados en la propia tierra, los cuales estaban lo suficientemente alejados de la vivienda como para evitar olores.

Posteriormente las fosas sépticas se comenzaron a realizar de ladrillo enfoscado y posteriormente de hormigón. Este tipo de fosa séptica siguen estando vigentes y suelen dar buen resultado, aunque su construcción es más complicada que otros sistemas  más económicos y flexibles como las fosas de de fibra de vidrio o  PVC que se presentan en varias formas y tamaños, son más livianas y por lo tanto, más fáciles de transportar.

Este último grupo de fosas sépticas, son las que denominamos prefabricadas y hay una amplia variedad de tipos y tamaños en el mercado.

Existen tres tipos principales de fosas sépticas para el tratamiento de aguas negras en sistemas individuales:

  • Fosas sépticas de concreto, estas son las más comunes.
  • Fosas de fibra de vidrio, las que cada vez se usan más ya que son fáciles de llevar a los lugares “de acceso difícil”.
  • Fosas plásticas/de polietileno, las que se venden en muchos tamaños y figuras diferentes. Al igual que las fosas de fibra de vidrio, estas fosas son livianas, de una sola unidad y pueden llevarse a los lugares “de acceso difícil”.

Todas las fosas deben ser herméticas para evitar que el agua entre o salga del sistema.

Si tienes alguna duda acerca de este servicio o quieres ampliar más información no dudes en ponerte en contacto con nosotros ¡Nos leemos en la próxima!